Frigorífico y congelador: ¡todos nuestros trucos!

Frigorífico y congelador: dos electrodomésticos muy conocidos, de los que no podríamos prescindir. Para hacer un buen uso de ellos y asegurarles una larga vida, he aquí algunas preguntas de usuarios cuyas respuestas seguramente te interesarán. Te garantizamos trucos y buenos consejos.

Estos son nuestros consejos para el frigorífico

A veces mi nevera hace ruidos raros ¿Debería preocuparme?

¡Al contrario! Eso significa que tu frigorífico funciona correctamente. Por tanto, es normal oír ciertos ruidos (traqueteos, ronroneos, cloqueos), sobre todo cuando el motor se pone en funcionamiento (por ejemplo después de haber abierto la puerta) o cuando los líquidos refrigerantes atraviesan los circuitos.

Nuestro consejo: para limitar esos ruidos, no hagas funcionar inútilmente el motor del electrodoméstico. Comprueba que la puerta esté bien cerrada, que las juntas son herméticas o que la rejilla trasera está bien ventilada (en caso de necesidad, límpiale el polvo).

Con frecuencia hay gotas de agua en la pared trasera de mi nevera. ¿Es normal?

Sí. Las gotas de agua aparecen cada vez que tu frigorífico pone en marcha un deshielo automático (seguramente habrás notado la presencia de escarcha en el fondo de la nevera). Este agua es la prueba de que el electrodoméstico funciona correctamente. Es inútil secarlo, desaparece de forma natural por el tubo situado encima del cajón de las verduras.

Nuestro consejo: para que el agua del descongelado pueda caer sin problema por el tubo, no pegues tus alimentos al fondo.

Últimamente veo agua en el cajón de las verduras. ¿Por qué?

La presencia de agua en este lugar se debe muchas veces a la mala evacuación del agua del descongelado (descrito más arriba). Es señal de que el orificio y/o conducto por los que cae el agua están atascados. El motivo: ¡aún no habías leído nuestro consejo anterior! Pues sí, al guardar tus alimentos en el frigorífico, intenta no pegarlos contra el fondo, los residuos alimentarios podrían obstruir el tubo.

Nuestro consejo: para desatascar el tubo, utiliza un alambre de hierro flexible que podrás manejar como si fuese un bastoncillo. 

Estas son nuestras recomendaciones para el congelador

¿Cuándo es necesario descongelar un congelador?

En cuanto que la capa de escarcha tiene 3 mm y como muy tarde cuando llegue a 5 mm. Al descongelar tu congelador cada cierto tiempo, te aseguras de que tu electrodoméstico funcione correctamente pero también ahorras. Sí, sí, una capa de escarcha de 3 mm, es un 30% menos de rendimiento.

Nuestro consejo: ten una espátula cerca de tu congelador para que según se vaya formando una capa de escarcha en la puerta, puedas ir quitándola. 

¿Cómo descongelar mi congelador sin echar a perder mis provisiones?

Es preferible hacer el descongelado cuando el electrodoméstico está vacío o poco cargado. ¡Sin duda, la regla de oro para preservar de la mejor manera la cadena de frío es la velocidad! El objetivo: minimizar el tiempo de almacenado fuera del electrodoméstico. Por tanto, desde que vacías y desenchufas el congelador, no esperes: despega la escarcha de las paredes con ayuda de un rascador adaptado. En caso de necesidad, reblandece el hielo pasando por encima una esponja empapada en agua caliente. Resultado: ¡la tarea del descongelado y la limpieza no durarán  más que unos diez minutos!

Nuestro consejo: coloca tus congelados en un lugar lo más frío posible, por ejemplo en un frigorífico (al que le puedes bajar la temperatura) o en una nevera de camping que hayas enfriado con hielos. 

Ha habido un corte de luz. ¿Qué hago con los congelados?

 Todo depende de lo que haya durado ese corte. Los congeladores disponen hoy en día de una autonomía que puede llegar de las 12 a las 96 horas, tus alimentos se conservan con toda seguridad durante ese intervalo de tiempo. ¡Sin embargo, nada mejor que la vigilancia! Vigila que tus congelados se encuentren en buen estado de conservación. No olvides: nunca hay que volver a congelar un producto descongelado (a menos que haya sido cocinado entre medias).

Nuestro consejo: para aquellos que no disponen de indicador electrónico que avisa de cualquier subida de temperatura, coloca un dispositivo de alerta o un hielo dentro del congelador. Sirven como prueba en caso de descongelación.

Las buenas costumbre para optimizar su uso

Para conservar la cadena de frío

Nunca lo podremos repetir lo suficiente: ¡TÚ eres el último eslabón de esta cadena! Para ayudarte a asegurar el relevo, los fabricantes han puesto botones de “enfriado rápido” que permiten bajar la temperatura de un frigorífico o de un congelador para enfriar lo más rápido posible los productos frescos que acabamos de comprar. Los electrodomésticos disponen también de compartimentos específicos destinados a garantizar la conservación de tus alimentos en condiciones óptimas.

Nuestro consejo: activa la tecla de “enfriado rápido” unas horas antes de ir al supermercado.

Para limpiar

Es cierto que no lo pensamos muchas veces (incluso menos cuando no parece sucio), pero es indispensable limpiar el frigorífico con cierta asiduidad para mantener una buena higiene de tu electrodoméstico. ¡Incluso aunque tenga un recubrimiento o un filtro antibacteriano! Pues sí. ¡Ya que te lavas las manos antes de cocinar, es mejor empezar por el principio conservando tus alimentos en un entorno sano! Créetelo, esto te evitará muchos problemas intestinales.

Nuestro consejo: limpia tu frigorífico una vez por semana con ayuda de un producto de mantenimiento apropiadoy aprovecha para deshacerte de los alimentos caducados. 


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