Luz ambiental para bebés

¿Por qué una luz ambiental para bebé?

Desde que nace es útil para calmar al bebé cuando se va a dormir. Gracias a su luz suave y difusa, acompañada a veces por una canción de cuna o por un juego de luces para el techo, la luz ambiental para bebé puede tomar las primeras posiciones en el ritual de acostar a tu pequeño. Su suave intensidad la convierte también en la iluminación ideal para que los padres puedan vigilar al bebé durante la noche sin molestarlo o incluso para darle el pecho en un ambiente relajado, perfecto para que se vuelva a dormir.

Cuando crezca, a tu hijo le gustará la luz ambiental si tiene pesadillas o simplemente si tiene miedo a la oscuridad. Le será útil también si necesita levantarse por la noche: no tendrá que encender la luz de su habitación o del pasillo, ni llamar a papá o a mamá.

Elige bien la luz ambiental

Además de tu presupuesto y de las funcionalidades del aparato (solo luz, música, juego de luces en el techo) conviene que tengas en cuenta el uso que le vas a dar: ¿se va a quedar fija o la vas a mover? Si quieres que la luz ambiental acompañe al bebé de una habitación a otra de la casa, si estás acostumbrada a viajar o si tu hijo la usa por la noche para tener luz cuando va al baño, elige una luz ambiental inalámbrica que funcione con batería o con pilas. Es la garantía de que tendrás una total libertad de movimientos sin tener que buscar un enchufe.

¿Qué otros criterios debo tener en cuenta a la hora de comprar la luz?

No todas las luces ambientales ofrecen las mismas funciones.

  • Solo luz: se coloca como si fuese una lámpara de mesa o se enchufa directamente.
  • Luz y música: además de iluminar, muchas luces ambientales permiten emitir pequeñas melodías grabadas previamente (nanas), sonidos de la naturaleza o incluso el sonido de un corazón latiendo (para recordar al bebé los sonidos intrauterinos). Algunos modelos permiten incluso grabar tu voz para calmar al bebé.
  • Carrusel de luz y sonido: es ideal para los más pequeños ya que crean dibujos luminosos en la pared y en el techo.

Algunas opciones pueden ser muy útiles.

  • Programación: para que la luz se apague automáticamente una vez que el bebé se haya dormido al cabo de 10, 20 o 30 minutos por ejemplo. Ya no tendrás que entrar a su habitación para apagar la luz.
  • Encendido por voz: la luz se enciende automáticamente cuando el bebé empieza a llorar.
  • Intensidad variable de la luz: para adaptar el nivel de luminosidad del aparato en función del entorno. Es útil sobre todo si la luz está colocada cerca de la cama del niño o muy lejos de ella.
  • Descarga de melodías o conexión a un MP3: para hacer que la luz evolucione a lo largo de los años.

 


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