Todo lo que tienes que saber de una vitrocerámica y que no sabias

Una vitrocerámica es un electrodoméstico para cocinar caracterizado por tener un vidrio entre la fuente de calor y el recipiente. Es más cómoda de limpiar por no tener que desmontar quemadores como en las cocinas de gas.

Qué es una vitrocerámica

Los mandos pueden ir en un panel en forma de ruedas aunque las más modernas ya incorporan en su base una botonera digital para controlar el calor de los diferentes fuegos y otros prácticos indicadores. Estos suelen ser para bloquear las teclas y no modificar el fuego al pasar un paño o la mano por encima (suelen ser controles sensibles) o indicadores de calor, que te avisan cuando la placa se ha enfriado completamente.

Hay diferentes tipos de vitrocerámicas:

  • La vitrocerámica eléctrica se caracteriza por tener una resistencia bajo el vidrio, que actúa como intermediario entre la toma de corriente y los fuegos de la vitrocerámica.
  • La vitrocerámica de gas cuenta con quemadores en forma de celdillas de panel de abeja, que están situadas debajo del vidrio. El gas se enciende de forma automática, por medio de unas válvulas que permiten o cortan el paso del gas.
  • La vitrocerámica de inducción es la más moderna y la que se utiliza cada vez más. No usa ninguna resistencia como fuente de calor, si no que se transmite la energía a través de un campo magnético. Es más fácil de limpiar y sólo permite que se calienten los fuegos, dejando el resto del vidrio frío y sin peligro de quemarnos.

Cómo elegir tu vitrocerámica de inducción

Son fáciles de utilizar

Prepararte la cena a diario debería ser rápido y fácil. La vitrocerámica de inducción es potente y reactiva y permite subir la temperatura en muy poco tiempo. Como muestra: solo necesitarás 4 minutos para cocer 2 litros de agua (tardas la mitad que con una cocina de gas o eléctrica). Además, la temperatura baja al instante. ¿Se te va a desbordar la leche? Solo con apretar el botón de apagado evitarás el desastre. Sus teclas de acceso rápido permiten gestionar con facilidad las distintas fases de cocción de un plato.

Permiten ahorrar

Elegir una vitrocerámica de inducción significa también elegir un ahorro de entre el 30 y el 60% en comparación con otros tipos de cocinas, como la de gas o la eléctrica. Como el foco se adapta al tamaño de tu cazuela, el tiempo de cocción es más corto y se apaga al instante, no hay despilfarro de energía. Consumes lo estrictamente necesario.

Son totalmente seguras

Sabías que: con la inducción solamente se calientan las cazuelas. Por tanto, no hay prácticamente ningún peligro de quemarte al tocar el foco. Además, se apaga automáticamente nada más quitar el recipiente…una gran ventaja para los torpes. Además, las vitrocerámicas de inducción ofrecen numerosas medidas de seguridad que previenen los accidentes domésticos:

  • El piloto de calor residual se queda encendido mientras la placa sigue caliente.
  • La seguridad anti desbordamientos permite que la vitrocerámica se apague en el momento en que un líquido se sale y llega a los mandos.
  • El sistema anti calentamiento baja automáticamente la potencia y la temperatura en caso de sobrecalentamiento de la zona de cocción.
  • La parada automática corta la electricidad de la vitrocerámica en caso de que la cocción sea anormalmente larga.
  • El sistema de detección de cazuelas apaga automáticamente los focos en cuanto que retiras el recipiente del “fuego”.
  • El bloqueo de los mandos permite evitar que unas pequeñas manos curiosas modifiquen los ajustes durante la cocción.

Limpieza express

Se acabó la suciedad incrustada en las ranuras de la placa, bajo las juntas del foco o entre las manecillas. La superficie de la vitrocerámica es ultra plana y sus teclas sensitivas no tienen rugosidades, por lo que la limpieza es facilísima. Como la placa está fría alrededor de la cazuela, las salpicaduras de alimentos se secan pero no cuecen encima de la superficie de cristal. Nada se queda pegado. Solo con pasar una esponja desaparece todo. ¡Facilísimo!

Número de focos

Las vitrocerámicas de inducción tienen varios focos, capaces de adaptarse al tamaño de tu recipiente, desde la cafetera italiana hasta tu crepera de 28 cm. Según el espacio del que dispongas y de tus costumbres a la hora de cocinar, encontrarás en nuestras tiendas vitrocerámicas de 2, 3, 4 o 5 focos. ¿Quieres amueblar la cocina de tu estudio o tener una encimera en forma de dominó? La vitrocerámica de 2 focos es perfecta para ti gracias a sus 30 cm de ancho. Si dispones de un espacio estándar de 60 cm podrás elegir entre una vitrocerámica de 3 o de 4 focos. Los modelos con 3 focos te permiten manejar recipientes de gran tamaño con más comodidad.

Temporizador individual

¿No te apetece estar vigilando la pasta? Hoy en día, la mayoría de modelos tienen un temporizador electrónico que permite cocinar sin preocuparte de nada. Una vez que ha pasado el tiempo de cocción, suena un aviso y se corta la alimentación de la placa automáticamente. Mejor aún, algunos modelos disponen de un temporizador por cada foco para poder manejar de manera independiente la cocción de cada plato que estés cocinando.

Cocina contemporánea

¿Sueñas con una isleta central en tu cocina? ¿Tienes una encimera grande? ¿Por qué no eliges una vitrocerámica de gran tamaño? Está de moda y además es la solución ideal para cocinar sobre una superficie agradable y manejar varias cazuelas sin problema.

¿También te importa la apariencia? Están apareciendo cada vez más vitrocerámicas de colores. Hoy en día, además de las ya conocidas vitrocerámicas negras, podrás comprarte un modelo blanco, plateado, de acero inoxidable o incluso serigrafiado, aún más bonito.

Cazuelas compatibles

Para que una cazuela sea compatible debe tener un metal magnético como el hierro. Para saber si puedes utilizar tu batería de cocina solo tendrás que probarla con un imán. Si tu cazuela lo atrae, puedes utilizarla. Si tus cazuelas están fabricadas con cobre o aluminio es el momento de renovarlas.

Inducción, vitrocerámica: ¿cuál es la diferencia?

La vitrocerámica es una especie de placa eléctrica con un revestimiento más moderno. La vitrocerámica de inducción se basa en otra tecnología: la producción de calor depende de que haya un recipiente sobre la placa. Si no hay recipiente, no emite calor. Además de esta característica que aporta seguridad, la inducción tiene otras ventajas:

  • La flexibilidad y precisión de los ajustes de temperatura.
  • Lo fácil que es cuidarla.
  • Ahorra energía: la cocción por inducción permite un ahorro energía de entre un 30 y un 60% en comparación con otros modos de cocción como el gas o eléctrico.

¿Debo cambiar mis cazuelas si me cambio a la inducción?

Para que una cazuela sea compatible con la inducción debe contener algún metal magnético como el hierro. Para saber si puedes utilizar tu batería de cocina, solo tendrás que probarla con un imán. Si tu cazuela atrae el imán, puedes utilizarla. Si no, es hora de renovarla, sobre todo si están fabricadas con cobre o aluminio.

Cómo instalar tu vitrocerámica

Tu instalación eléctrica

Comprueba que se ajusta a las normas. Para asegurarte, compara los datos de conexión (tensión, frecuencia) que aparecen en la placa señalética del electrodoméstico con los de la red eléctrica de tu casa.

En caso de que no coincidan: las conexiones eléctricas debe efectuarlas un técnico cualificado según las instrucciones del constructor y las normas vigentes en materia de seguridad.

Para hacer las conexiones, enchufa tu electrodoméstico a una toma de tierra. No utilices ni regletas ni alargadores. Ten cuidado de que la toma de corriente sea fácilmente accesible.

El entorno de tu vitrocerámica

Por motivos de seguridad, el mueble o el soporte en el que encastres la vitrocerámica debe ser resistente al calor. Te recomendamos que dejes un espacio mínimo de 5 a 10 cm entre el electrodoméstico y las paredes que lo rodean. Además, te recomendamos que consultes tu manual de instalación para que respetes las dimensiones de encastrado y te asegures de que tu electrodoméstico está bien ventilado. Ten en cuenta que no podrás poner ningún cajón debajo de la vitrocerámica. Si la parte inferior de tu electrodoméstico se encuentra cerca de algún mueble o de otro electrodoméstico (horno, lavavajillas…) coloca un panel de separación entre los 2 elementos para evitar cualquier riesgo de quemarte o de que se dañen.

Las dimensiones de encastrado

Corta tu encimera respetando las dimensiones del esquema de encastrado que viene en tu manual de instalación. En caso de necesidad, ten previsto un espacio en tus muebles o un panel de separación para permitir el paso del cable de alimentación hacia la toma de electricidad.

Coloca tu vitrocerámica

Tu vitrocerámica viene con una junta hermética. A la hora de colocarla debes proteger la superficie de cocción. Coloca las bridas de fijación destinadas a inmovilizar la vitrocerámica en el mueble. Si utilizas pegamento, ten en cuenta que debe ser resistente al calor.

¿Cómo hacer un buen uso de una vitrocerámica de inducción?

¿Qué cazuela utilizo para cocinar con inducción?

¿No sabes si tus cazuelas con compatibles? ¿Deberías  cambiar toda la batería de cocina? El principio de la inducción se basa en el fenómeno magnético. Por tanto, hay que utilizar recipientes magnéticos. Debes saber que la mayoría de recipientes lo son (aparte del cristal, el barro, el cobre, algunos aceros inoxidables…). Para comprobar que tus recipientes son adecuados para la inducción, realiza el test del imán. Si se engancha al fondo del recipiente, es compatible con la inducción.

¿Y si tu recipiente no es adecuado? No te preocupes, no dañarás ni la placa ni el recipiente. Simplemente la placa no se pondrá en funcionamiento.

De manera general, te recomendamos que utilices cazuelas y sartenes de buena calidad con fondo plano y grueso para obtener los mejores resultados de cocción. Un fondo plano suprime los puntos de sobrecalentamiento sobre los cuales se pegan los alimentos. El grosor permite un reparto perfecto del calor.

Teclas táctiles, testigos… ¿cómo funciona?

Pon la placa en funcionamiento apretando el botón Encendido/Apagado. Coloca la cazuela en el centro de la zona de cocción. Elige el nivel de potencia (temperatura) con los símbolos + y . Para detener el calentamiento, presiona de nuevo el botón Encendido/Apagado. De todas maneras, cuando retires el recipiente, la placa de inducción se parará automáticamente.

Existen distintas funciones:

  • Boost (o booster) para subir la potencia del foco de cocción muy rápidamente. Esto es muy práctico para cocer agua o dorar carne…
  • Temporizador.
  • Bloqueo de seguridad.
  • Mantener caliente.

Cada modelo se maneja de manera diferente con respecto a estas funciones, te recomendamos que consultes el manual de instrucciones.

¿Cómo no dañar tu vitrocerámica de inducción?

A pesar de que la superficie de la vitrocerámica es muy resistente, no es irrompible. Te damos unos consejos para cuidarla.

  • Evita los frotamientos y los choques con recipientes. No utilices tu vitrocerámica como encimera.
  • No deposites utensilios que podrían rayarla (tenedores, cuchillos…).
  • No deposites tapas calientes, podrían hacer un efecto “ventosa” que dañaría la superficie de la vitrocerámica.
  • Asegúrate de que la placa esté limpia antes de usarla.
  • Realiza una limpieza adecuada.

¿Cómo limpiar una vitrocerámica de inducción?

Cualquier limpieza debe hacerse con la placa apagada. Espera a que se enfríe por completo. Evita los desbordamientos, ya que la suciedad que cae sobre la placa se queda pegada. Te recomendamos que la limpies después de cada uso. Debes saber que una limpieza frecuente deja una capa protectora. Es una buena manera de prevenir rayaduras y desgaste.

Los accesorios correctos:

  • Necesitarás trapos limpios o una esponja no abrasiva, agua caliente con un producto de limpieza adecuado y un rascador especial para inducción.
  • No utilices productos abrasivos ni polvo para restregar.
  • Limpia la suciedad ligera con un paño o una esponja húmeda y eventualmente un poco de producto especial.

Cómo limpiar tu vitrocerámica sin dejar huellas

Siempre debes limpiar la vitrocerámica cuando esté apagada. Espera a que se enfríe por completo. Intenta evitar que se te desborde la comida que estás cocinando ya que las manchas que caen sobre la placa se quedan pegadas. Te recomendamos que la limpies después de cada uso. Debes saber que una limpieza frecuente deja una capa protectora. Es una buena forma de evitar rayaduras y desgaste.

Los accesorios adecuados

Vas a necesitar paños limpios o una esponja no abrasiva, agua caliente con un limpiador específico y una espátula específica para vitrocerámicas. No utilices productos abrasivos o polvos para restregar. Limpia la suciedad ligera con un paño o una esponja húmeda y si es necesario un poco de producto específico.

¿Tienes una vitrocerámica de inducción? No necesitas espátula ya que la vitrocerámica solo se calienta en el punto de contacto. Aún así, para que tu vitrocerámica esté reluciente puedes utilizar estos productos con una toallita de microfibra.

Debes saber: aunque la superficie de la vitrocerámica es muy resistente, no es irrompible. Te damos unos consejos para no dañarla antes de tiempo:

  • Evita frotarla o golpearla con algún recipiente. No utilices tu vitrocerámica como encimera.
  • No pongas encima utensilios que podrían rayarla: tenedores, cuchillos…
  • No coloques encima tapas calientes ya que podría producirse un efecto ventosa que dañaría la parte superior de la vitrocerámica.

Asegúrate de que la vitrocerámica está limpia antes de volver a utilizarla.<


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